La historia detrás de Mimosa hostilis
 

La historia detrás de Mimosa hostilis

¿Qué es el árbol de Mimosa hostilis?

Desde las montañas del sur de México hasta los bosques tropicales de Brasil, el árbol de Mimosa tenuiflora crece albergando en su tronco y sus raíces una larga lista de beneficios y tradiciones. 

Casi podría pasar desapercibido entre arbustos y otras plantas resistentes a condiciones adversas, pero las propiedades regenerativas del árbol de Mimosa tenuiflora son bien conocidas desde tiempos ancestrales. Civilizaciones prehispánicas –como los mayas, nahuas y pueblos amazónicos, entre otros—lo han usado para tratar tejidos dañados, como ingrediente principal en tratamientos cosméticos y parte esencial de sus rituales.  

Nosotros, en The Mimosa Company¸ queremos compartir contigo el conocimiento y usos tradicionales que rodean a nuestra amada Mimosa tenuiflora. 

Mimosa hostilis

Todos los nombres del árbol de Mimosa tenuiflora

A este maravilloso árbol se le conoce de muchas maneras. Su nombre científico completo es Mimosa tenuiflora (Willd) Poiret aunque Mimosa hostilis es utilizado también como sinónimo. Hubo un momento en que algunos científicos creyeron que era diferente de las especies conocidas como Mimosa nigra (Brasil) o Mimosa cabrera (Colombia) 1, para descubrir después que las descripciones taxonómicas eran las mismas.  

  • Reino: Plantae
  • Phylum o división: Tracheophyta
  • Clase: Magnoliopsida
  • Orden: Fabales
  • Familia: Leguminosae
  • Género: Mimosa
  • Especie: Mimosa tenuiflora
  • Nombre científico: Mimosa tenuiflora (Willd.) Poiret

Popularmente, las tribus del noreste de Brasil le llaman jurema o jurema-preta. El último es para para diferenciarlo de la jurema-branca, otra especie de mimosa. 

Mientras, en México, el nombre tradicional es tepezcohuite, pero muchos herbolarios se refieren a él solamente como “árbol de la piel”, dado que la mayoría de sus usos están relacionados al tratamiento de afecciones o lesiones de la piel.

El significado de tepezcohuite –tepescohuite o tepexcohuite—es poco claro y aún es tema de debate. Sin embargo, historiadores e investigadores botánicos coinciden en estas dos versiones:

1. La primera en relación al diccionario de Aztequismos, un libro de inicios del siglo XX en el que se intentó reunir las palabras del náhuatl, el idioma original de los aztecas: En él, aparecen las palabras “tepecuitazote” (descrito como una planta medicinal) y “tepehuiscle” (un árbol duro) 2. Ambas descripciones le van bien al Mimosa tenuiflora.

Se cree que el nombre proviene de la suma de dos palabras del náhuatl, Tepetl (cerro) y cuahuitl (árbol).
 
2. La segunda teoría está relacionada con el lenguaje Nahuat. Esta lengua es una variante del náhuatl, hablado por los pueblos indígenas de las montañas del noreste del estado de Puebla, que se encuentra a un par de horas de la ciudad de México. En su diccionario, aparece la palabra “teposkuouit” que describen como “árbol fuerte como acero”, cuya pronunciación suena similar a tepezcohuite 3.
 
La palabra se forma de la suma de: Tepos (acero) y Kuouit (árbol, madera o leño).
 
A pesar de que el origen del nombre Tepezcohuite es incierto, está claro que ninguna de las palabras del Nahuatl or Nahuat que se le relacionan significan “piel”. Sin embargo, en el conocimiento popular, la definición de este árbol en México se relaciona con sus usos. Por ejemplo, en el diccionario de Mexicanismos, una recopilación contemporánea de términos mexicanos, el tepezcohuite es definido como “un árbol medicinal, cuya corteza es utilizada como analgésico, fungicida, reparador y estimulante para la regeneración de la dermis”. 

La fuerza del árbol de Mimosa hostilis

El árbol de Mimosa hostilis crece en paisajes repletos de arbustos; típicamente, en un ecosistema llamado bosque tropical caducifolio. La vida no es fácil en estos lugares: las temporadas secas son difíciles y prolongadas, mientras que las lluvias son torrenciales. Este clima lo ha convertido en un árbol fuerte y resiliente, capaz de crecer en distintas circunstancias. Por eso, es común encontrarlo a lo largo del continente americano.

En México, a partir de noviembre y hasta junio, el árbol de Mimosa hostilis nos complace con flores pequeñas, suaves y con vellosidades que ofrecen vainas como frutos. Al ser un árbol que se adapta a condiciones adversas, le es fácil crecer a la orilla de los caminos, donde hay mucha perturbación, o en terrenos abandonados y hostiles. En sus primeras etapas de crecimiento, podemos encontrar hasta nueve árboles en un metro cuadrado. 4

Mimosa hostilis flor

La peculiar forma de sus pequeñas hojas y sus flores delicadas resaltan sobre los arbustos de su hábitat, pero es la corteza del tronco y las raíces la que alberga sus propiedades medicinales.  

La medicina tradicional detrás del árbol de Mimosa hostilis 

A pesar de que muchas comunidades indígenas incluían en sus recetas tradicionales el polvo o infusiones de corteza de tepezcohuite para tratar heridas en la piel, infecciones o inflamaciones, no era tan popular hace algunas décadas. Fue hasta que dos tragedias azotaron a México en la década de los ochenta, cuando el conocimiento se recuperó. En 1982, un volcán hizo erupción en Chiapas, en el sur del país, y, en 1984, un sistema de gas explotó cerca de la capital. Sin atención hospitalaria suficiente, se dice que la gente tuvo que recurrir al conocimiento tradicional para cuidar de las heridas de las víctimas. Ese fue el momento en que el árbol de Mimosa hostilis se convirtió en uno de sus mejores aliados.

En diferentes comunidades indígenas, los médicos tradicionales muelen la corteza de tepezcohuite para producir infusiones, bálsamos y jabones especialmente diseñados para regenerar la piel, pero también para tratar malestares del estómago e infecciones por hongos en la piel y vaginales 5 6 7.

Los mayas de la Península de Yucatán utilizan obtienen un polvo al tostar, moler y cernir la corteza del árbol de Mimosa hostilis. El polvo se utiliza para lavar heridas y granos, tanto en humanos como en animales domésticos. Otra técnica es hervirlo hasta obtener un concentrado para utilizar después en compresas sobre heridas superficiales o para hacer gárgaras cuando hay laceraciones en la boca. 8

En Brasil, los indígenas del Amazonas compartieron su conocimiento del uso de jurema a diferentes grupos afrodescendientes, quienes aún lo usan para crear extractos para el tratamiento de infecciones e inflamaciones y en ceremonias religiosas. 9

Los usos cosméticos y antienvejecimiento del árbol de Mimosa hostilis

Las propiedades curativas, antimicóticas y antimicrobianas del árbol de Mimosa tenuiflora son solo algunas de las razones por las que la gente la utiliza. Las propiedades regenerativas de la corteza de la raíz son muy apreciadas para las rutinas de belleza. Desde tiempos ancestrales, las abuelas compartían este pequeño secreto con sus hijas y nietas: el tepezcohuite es un gran tratamiento natural contra el envejecimiento y para mantener el cabello sano.

Los jabones y aceites de tepezcohuite son utilizados por las mujeres indígenas como elementos clave en sus tratamientos de belleza. Estos productos naturales les ayudan a combatir el acné, disminuir las arrugas, manchas y estrías provocadas por el embarazo. Ellas confían en el árbol de Mimosa hostilis para cuidar de su largo, grueso y abundante cabello, y para controlar la caspa y estimular su crecimiento. 10

En 2015, la actriz mexicana de Hollywood, Salma Hayek, dijo a la revista Elle, que utiliza Mimosa tenuiflora  como parte de su rutina de belleza, prefiriéndola sobre el bótox y además expresó su sorpresa de que su uso no fuera tan popular en Estados Unidos. Incluso en 2011, creó toda una línea de cosméticos, de cuidado de piel y cabello, elaborada con Mimosa tenuiflora como ingrediente clave.

¿Qué dice la ciencia acerca de la corteza de Mimosa hostilis?  

Hasta hace unos años, la corteza y extractos de Mimosa hostilis comenzaron a ser utilizados como componente clave de varios experimentos médicos, farmacológicos y botánicos. Se han encontrado resultados convincentes que demuestran su eficacia para tratar heridas, infecciones y afecciones de la piel, como psoriasis.

En un estudio publicado en 2006 se analizó el uso de este árbol para tratar úlceras en las piernas. Controlando las variables durante todo el proceso, encontraron que las heridas del grupo que utilizó un hidrogel mezclado con extracto de Mimosa tenuiflora se redujeron a más del 90% en su octavo tratamiento, mientras que solo una persona tuvo una recuperación parecida en el grupo de control. Además, ningún paciente reportó efectos secundarios 11

Mimosa hostilis tronco

La corteza de Mimosa hostilis contiene taninos, saponinas, polifenoles, una fracción alcaloide, lípidos, fitosteroles, glucósidos, xilosa, ramnosa, arabinosa, lupeol, metoxicalconas y kukulkaninas. Las propiedades curativas de los extractos obtenidos de la corteza han sido científicamente estudiadas, atribuyendo su principal actividad biológica a sus contenidos de taninos y saponinas 11Estos estudios incluyen experimentos con fitofármacos basados en extractos de Mimosa tenuiflora para el tratamiento de piernas con úlceras varicosas, como el que describimos previamente.  

En diferentes experimentos, científicos han encontrado que el extracto de Mimosa tenuiflora, principalmente sus taninos, han ayudado a combatir bacterias como Micrococcus luteus y Bacillus subtilis, también hongos como Microsporum canis, Microsporum gypseum, Trichophyton mentagrophytes, Trichophyton rubrum, y Chaetomium indicum, además, con una combinación con etanol, ha resultado efectiva contra la Candida albicans 12.


Referencias

1. Grether, R. (1988). Nota sobre la identidad del Tepexcohuite en México. Boletín de la Sociedad Botánica de México 48. 151-152. 

2. Robelo, C. (1912). Diccionario de Aztequismos: catálogo de las palabras del idioma náhuatl, azteca o mexicano, introducidas al idioma castellano bajo diversas formas. COLMEX. Daniel Cosío Villegas Digital Library. (p. 244). 

3. Cortéz, P. (2017). Diccionario nahuat-español de la Sierra Nororiental del Estado de Puebla. Tetsijtsillin. Tzinacpan. Cuetzalan. México.

4. Camargo-Ricalde, S. (2000). Description, distribution, anatomy, chemical composition and uses of Mimosa tenuiflora(Fabaceae-Mimosoideae) in Mexico. Rev Biol Trop. 48. .  

5. Mendoza C., G. (2007). Medicina Tradicional y plantas medicinales en México. Universidad Autónoma de Chapingo.

6. Galente, C. “Plantas medicinales de la región istmeña para la reproducción” en Sesia, P. 1998. Medicina tradicional herbolaria y salud comunitaria en Oaxaca. Gobierno del Estado de Oaxaca, CIESAS. Oaxaca. México. (p. 192-193)

7. University of Texas at El Paso. (2020) Tepezcohuite: Herbal Safety. l 12 de febrero de 2020. 

8. Cadena-Íñiguez, P. (2014). Tepezcohuite (mimosa tenuiflora (L) Willd): el árbol de la piel. Año 7. Vol. 7. Núm. 6. Noviembre-diciembre 2014.

9. Souza, R. Et-al. (2008). Jurema-Preta (Mimosa tenuiflora Poir.): a review of its traditional use, phytochemistry and pharmacology. Braz. arch. biol. technol. Braz. arch. biol. technol. . Vol.51, n.5.

10. Centro Educativo Intercultural Femenino Guadalupano A.C. (2010). Manual: Propagación en viveros de plantas de tepezcohuite. INDESOL. Secretaría de Desarrollo Social. 

11. Rivera-Arce, E. (2006). Therapeutic effectiveness of a Mimosa tenuiflora cortex extract in venous leg ulceration treatment. Journal of Ethno-pharmacology. September. 

12. Rivera-Arce, E. Et-al.(2007). Pharmacognostical studies of the plant drug Mimosa tenuiflora cortex. Jounal Ethnopharmacoly. September.

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