Mimosa hostilis

El verdadero nombre del árbol de Mimosa hostilis

¿Mimosa o acacia? ¿Jurema o tepezcohuite? ¿Hostilis o tenuiflora? ¿Cuál es el verdadero nombre de este árbol?

Contenido

1. La historia del nombre científico de la Mimosa tenuiflora

2. Tepezcohuite: el árbol de la piel en México

3. Jurema: una planta sagrada de la caatinga brasileña

4. Sus otros nombres

 

El árbol de Mimosa hostilis crece en tantos lugares del continente americano como la variedad de nombres que ha recibido. A lo largo de la historia, los botánicos le han asignado diferentes nombres científicos. En las comunidades donde crece, las personas lo llaman de acuerdo con su uso. Además, está documentado que algunos de esos nombres comunes son utilizados de manera genérica o para referirse a distintas plantas.

En Brasil se le conoce como “jurema”, pero así se llama también a casi 20 especies más 1. En México se le conoce como “tepezcohuite”, pero el origen de la palabra no es claro. En el mundo científico ha recibido más de diez nombres de los que se han aceptado seis 2. Sin contar algunas formas comunes de llamarle como “carbón” o “árbol de la piel”.

 

La historia del nombre científico de la Mimosa tenuiflora

Los nombres científicos de las especies sirven para identificarlas entre sí y evitar ambigüedades. Esto es útil para vislumbrar su historia evolutiva. Se inicia especificando lo más básico: ¿es un animal o una planta? Hasta que cada nivel descriptivo deja claro que se habla de una única especie.

La descripción científica completa de la Mimosa tenuiflora es:

  • Reino: Plantae
  • Phylum o división: Tracheophyta
  • Clase: Magnoliopsida
  • Orden: Fabales
  • Familia: Leguminosae (o Fabaceae)
  • Género: Mimosa
  • Especie: Mimosa tenuiflora

Y, hasta hoy, el nombre científico con mayor aceptación es Mimosa tenuiflora [Willd] Poir (aunque también se encuentra como Poiret).

Llegar a ese nombre requirió muchos años de discusión y comparación de descripciones de plantas hechas por exploradores, médicos, botánicos, entre otros.

Acacia tenuiflora, Venezuela 1806

Para comenzar, existe un largo debate en el mundo sobre el género de las Mimosas y las Acacias, sobre todo en África y Australia 3. Las mimosas son asociadas con un comportamiento invasivo mientras que las acacias con usos decorativos, aunque ese comportamiento depende más de la región a la que pertenecen y de sus nombres populares (hay acacias que popularmente llaman mimosas). En términos culturales, ese contraste es importante por razones de identidad histórica para adoptarlas como símbolos nacionales. Por ejemplo, en Australia, el género Acacia se considera casi un símbolo nacional, en sus bosques ocupan el segundo lugar después de los de eucalipto. Mientras, en África, especialmente Sudáfrica, la relación con las acacias también es fuerte, pues forman parte de su paisaje. Sin embargo, ha habido conflictos cuando se ha propuesto que unas variedades australianas sin espinas, invasivas en Sudáfrica, deberían ser del género Acacia mientras que, a la vez, se ha propuesto cambiar el género de las típicas acacias africanas de copa plana por Vachellia o Senegalia. Las diferencias entre ambas no son fáciles de distinguir. Ambos géneros pertenecen a la familia Leguminosae (o Fabaceae) que se caracteriza por ser arbustos con frutos en forma de legumbres o vainas, lo que los hace primos de los frijoles (porotos) y los chícharos (arvejas). Las flores son la principal forma de diferenciarlas: el género acacia siempre tiene más de diez estambres 4.

El nombre de las Mimosas proviene del latín mimus, “mimo o actor” y del griego mimos “imitador, mímico”. El de las Acacias deriva del griego akakia, “punta, espina, punta afilada” y el primer registro que se tiene de este nombre para describir plantas proviene del compilado De materia medica (Peri Ylis latrikis, en griego) del siglo I hecha por el médico griego Dioscórides 5.

La discusión entre mimosas y acacias permeó en los nombres que se le asignarían a la Mimosa tenuiflora. Tanto así que el primer botánico que lo describió, el alemán Carl Ludwig Willdenow, lo llamó Acacia tenuiflora de Venezuela en 1806. Pero pocos años después, en 1810, el botánico francés Jean Louis Marie Poiret transfirió a esta especie al género Mimosa. Por eso, el nombre del árbol de Mimosa tenuiflora contiene “Willd” (por Willdenow) y “Poir” (por Poiret), en referencia a los primeros botánicos que lo describieron 6.

 

El siglo XIX se caracterizó por un auge de exploradores, principalmente europeos, que recorrían el mundo con la intención de generar conocimiento científico. Así que, sólo unos años después de que Willdenow y Poiret habían propuesto un nombre, otros botánicos encontraban la misma planta en diferentes regiones del continente americano.

El alemán Hermann Karsten (en botánica su abreviatura es H. Karst) describió en 1863 a la Mimosa cabrera en Colombia. Luego, en 1901, el suizo Jacques Huber, a la Mimosa nigra en Brasil. Ambos describieron a la misma especie, pero en diferentes regiones. Así fue como, solo a inicios del siglo XX, ya existían los siguientes nombres: Mimosa tenuiflora (Willdenow) Poiret, Acacia tenuiflora Willdenow, Mimosa cabrera Karsten y Mimosa nigra Huber 7.

En 1846 8, el británico George Bentham identificó una especie a la que llamó Mimosa tenuiflora Benth., pero resultó ser otra planta por lo que se cambió el nombre a Mimosa zimapanensis Britton. En las búsquedas históricas, es necesario prestar atención al nombre completo de la especie para evitar confusiones, aunque en los registros actuales el único Mimosa tenuiflora es el Willd. Poir.

Sin embargo, esa no es toda la historia. ¿De dónde salió, por ejemplo, su sinónimo más popular, Mimosa hostilis?

Bentham propone el nombre de Mimosa hostilis Benth en 1875 9 en Transactions of the Linnean Society of London 10. Un año después, 1876, el médico y botánico alemán Carl Friedrich Phillip von Martius lo menciona en el volumen XV de Flora Brasiliensis11. Este extenso compilado, que se escribió a lo largo de décadas, es el resultado de expediciones por Brasil. Allí, Martius hace una descripción detallada y propone llamarle Acacia hostilis Mart… volviendo a la discusión acerca de su pertenencia al género Acacia o Mimosa. De ahí que el nombre acordado fuera Mimosa hostilis (C. Mart) Benth.

En la botánica, se considera que el nombre aceptado es el de mayor antigüedad, por eso, Mimosa tenuiflora sería el correcto. Sin embargo, Mimosa hostilis sigue siendo muy popular, especialmente en Brasil, y se considera un sinónimo aceptado en las listas de botánica.

Pero la discusión no queda ahí, en la lista de World Flora Online, un esfuerzo mundial ideado en la Estrategia Global para la Conservación de las Plantas (GSPC) por recopilar la información de todas las plantas conocidas, reconocen los siguientes nombres, como nombres científicos aceptados12:

  • Acacia hostilis Mart.
  • Acacia tenuiflora Willd.
  • Mimosa cabrera H. Karst.
  • Mimosa hostilis (C. Mart.) Benth.
  • Mimosa limana Rizzini.

 

Además, en un recopilado publicado en 201213 acerca de nomenclaturas de usos de plantas medicinales y venenosas, se enlistan estos nombres que también se han usado como sinónimos en algún momento de la historia, incluyendo algunos de los que mencionamos arriba:

 

  • Acacia angustissima(Mill.) Kuntze. [Identificada como otra especie en World Flora Online y Global Biodiversity Information Facility]
  • Acacia hostilis Mart.
  • Acacia tenuiflora Willd.
  • Acacia tenuifolia (L.) Willd.
  • Mimosa apodocarpaBenth. [Identificada como otra especie en World Flora Online y Global Biodiversity Information Facility]
  • Mimosa apodocarpa var. hostilis(Mart.) Hassl. [Identificada como otra especie en World Flora Online y Global Biodiversity Information Facility]
  • Mimosa cabrera H. Karst.
  • Mimosa hostilis (Mart.) Benth.
  • Mimosa limana Rizzini.
  • Mimosa nigra Huber.
  • Mimosa tenuifolia L.
  • Senegalia tenuifolia(L.) Britton & Rose. [Identificada como sinónimo de Mimosa tenuifolia L. en World Flora Online y Global Biodiversity Information Facility]

A pesar de lo larga que es la historia de su nombre, parece que el mayor consenso científico es utilizar Mimosa tenuiflora y Mimosa hostilis, pero no olvidemos que podría ser mencionada en otros documentos bajo otros nombres, sobre todo en aquellos publicados antes del siglo XXI.

 

Tepezcohuite: el árbol de la piel en México

El árbol de Mimosa tenuiflora es bien conocido en México como tepezcohuite (escrito también como tepescohuite o tepexcohuite). El significado de esta palabra no es del todo claro y hay diversas fuentes e interpretaciones, aunque coinciden en que tiene sus raíces en la lengua náhuatl, el idioma original de los aztecas.

Uno de los registros más citados de la palabra proviene del Diccionario de Aztequismos14, un libro publicado en 1912 en el que se buscó reunir palabras de origen náhuatl que se utilizaban en el México de esa época. Allí aparecen las palabras “tepecuitazote”, definida como una planta medicinal y “tepehuiscle”, descrito como un árbol duro. En ninguna definición se hace alguna referencia que dé pistas que nos ayude a saber cuál se refiere al Mimosa hostilis.

Los investigadores han encontrado una relación directa de la palabra náhuatl con la especie, que data de 192215. El botánico estadounidense Paul Carpenter Standley compiló en Trees and Shrubs of Mexico casi dos mil páginas de especies de árboles y arbustos del territorio mexicano con sus nombres comunes y científicos. Allí menciona al “tepescahuite” (p. 360) como nombre común del Mimosa cabrera Karst que, ya sabemos, es otro nombre que se le dio en 1863. De hecho, sí menciona un Mimosa tenuiflora Benth (p. 363), pero se refiere al que después se llamaría Mimosa zimapanensis.

Sin embargo, se tienen más registros de nombres semejantes. La investigadora mexicana Sara Camargo-Ricalde, hizo una revisión de ellos y encontró, además:

  • Tepescohuite, mencionado en publicaciones de 1976 y 1991.
  • Tepesquehuite, un nombre dado frecuentemente en Oaxaca, al sur de México.
  • Tepexohuitztli, palabra náhuatl citada en 1987.

Es común encontrar afirmaciones que dicen que el árbol de tepezcohuite es mencionado, y descrito, en el Códice Libellus de medicinalibus indorum herbis, pero la investigadora menciona que no aparece referencia de él. En la versión digital de este documento de 1552, también conocido como Códice Cruz-Badiano y que recopila cientos de plantas de la época colonial, tampoco encontramos referencia al tepezcohuite.

Un posible origen de la palabra se describió en 1975. Según Camargo, se refiere a las palabras en náhuatl “tepetl” (cerro) y “cuahuitl” (árbol): árbol del cerro. De hecho, en el Diccionario de Aztequismos se mencionan ambas palabras también.

Otro origen que cita Camargo fue descrito en 1986, en el que se sugiere “tepus-cuahuitl” que proviene de la suma de “tepustli” (fierro o metal) y “cuahuitl” (árbol): árbol de fierro, aludiendo a la dureza de su madera. Éste se parece a la palabra “teposkuouit”, de una variante del náhuatl conocida como nahuat que se habla en las montañas de Puebla, a unas horas de la capital de México. En el diccionario de esa región el “teposkuouit” es descrito como “árbol fuerte como acero16 y se forma de la suma de las palabras “tepos” (acero) y “kuouit” (árbol, madera o leño).

Los herbolarios tradicionales de México se refieren al Mimosa tenuiflora simplemente como “árbol de la piel” aunque no tienen ningún origen etimológico que se refiera a la piel. Esto es normal, pues se relaciona con su uso. En el Diccionario de Mexicanismos 17, el tepezcohuite es descrito como “un árbol medicinal, cuya corteza es utilizada como analgésico, fungicida, reparador y estimulante para la regeneración de la dermis”, el uso más popular en este país.

Different species known as Jurema
Map of regions where Mimosa hostilis grow

 

Jurema: una planta sagrada de la caatinga brasileña

La jurema es popular en las tradiciones de las tribus del noreste de Brasil y entre grupos afrodescendientes. Desde la colonización portuguesa, los indígenas compartieron su conocimiento a las comunidades descendientes de esclavos, quienes aún lo usan para tratar infecciones, inflamaciones y en ceremonias religiosas18.

La mayoría de las veces, la palabra jurema o yurema es utilizada para referirse al árbol de Mimosa tenuiflora. Sin embargo, no siempre se refieren a esta planta. Se han identificado casi veinte especies que popularmente son llamadas “jurema”. Para distinguirla de la jureminha o jurema-branca se le llama jurema-preta, pero incluso así, ese nombre refiere a tres especies más: Mimosa acutistipula Benth., Mimosa ophtalmocentra Mart. Ex Benth., y Piptadenia moniliformis Benth.

 

Varios investigadores han encontrado que otro nombre común en Brasil para la jurema es “calumbi”19, palabra común en el ecosistema llamado caatinga. La caatinga se considera el ecosistema de bosque seco tropical más grande de Sudamérica. Pero, al igual que ocurre con jurema, calumbi es usado para varias especies como el árbol Senegalia bahiensis (Benth.) Seigler & Ebinger 20, el Piptadenia stipulacea (Benth.) Ducke 21 y el Mimosa arenosa (Willd.) Poir 22 –todos, visualmente muy parecidos al Mimosa hostilis y llamados jurema-branca.

La jurema es un ingrediente principal en preparados que utilizan grupos indígenas y afro-brasileños con fines religiosos. En la tribu Kariri-Xoko, por ejemplo, solo aquellos considerados “iniciados” pueden raspar la corteza de raíz de la Mimosa tenuiflora obedeciendo las más estrictas reglas del ritual. La corteza de raíz de la Mimosa hostilis es hervida hasta crear una sustancia espesa y oscura. Con tabaco y velas, estos rituales se practican durante el festival Toré en el que se veneran a entidades y ancestros míticos. El consumo de la bebida, mezclada con otros ingredientes, puede provocar ansiedad, mareos, cambios en la visión, cosquilleo, náuseas, diarrea y vómitos 23. Esta sustancia es sagrada también para religiones nacidas del sincretismo en el norte de Brasil, como Santo Daime y União do Vegetal 24, en corrientes neo-chamánicas y otras religiones instaladas en zonas más urbanas como Catimbó y Umbanda.).25

 

Sus otros nombres

Mientras que, en México, el uso más frecuente del tepezcohuite es medicinal y cosmético y, en Brasil, para ceremonias sagradas y curativas; su uso en Centroamérica no es tan específico y se reduce a leña.

En Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, se le conoce como “carbón negro”26. En Honduras, Venezuela y Colombia, se le llama “carbonal”, “cabrera” o “cabrero” y “carbón colorado”27. Estos nombres son tan comunes que es muy difícil hallar referencias específicas relacionadas con el Mimosa tenuiflora.

Grupos campesinos han hecho esfuerzos para documentar los usos que dan a la Mimosa hostilis. En México, algunas comunidades han enlistado usos diferentes a lo medicinal: desde el uso como cercas vivas, leña, carbón y hasta curtido de pieles 28. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) 29 reconoce que el carbón producido con la madera de jurema es uno de los de mayor poder calórico y uno de los preferidos en la zona.

 

 

¿Cuál es tu nombre favorito? 

Referencias

1. Sampaio, R., De Souza, O., Paulino De Albuquerque, U., Monteiro, J. M., Lúcia, E., & De Amorim, C. (2008). Jurema-Preta (Mimosa tenuiflora [Willd.] Poir.): a Review of its Traditional Use, Phytochemistry and Pharmacology. Braz. Arch. Biol. Technol. v.51 N, 5(5), 937–947.

2. Camargo-Ricalde, S. L. (2000). Description, distribution, anatomy, chemical composition and uses of Mimosa tenuiflora(Fabaceae-Mimosoideae) in Mexico. Revista de Biologia Tropical, 48(4), 939–954.

3. Carruthers, J., & Robin, L. (2010). Transactions of the Royal Society of South Africa Taxonomic imperialism in the battles for Acacia: Identity and science in South Africa and Australia Taxonomic imperialism in the battles for Acacia: Identity and science in South Africa and Australia. Transactions of the Royal Society of South Africa, 65(1), 48–64.

4. Rico Arce, M. de L. (2001). El género acacia (leguminosae, mimosoideae) en el Estado de Oaxaca, México (parte A). Anales Del Jardín Botánico de Madrid, 58(2), 251–275.

5. Quatrocchi, U. (2012). CRC World Dictionary of Medicinal and Poisonous Plants: Common Names, Scientific Names, and Etymology. In Nature (Vol. 196, Issue 4855). CRC Press.

6. Grether, R. (1988). Nota sobre la identidad del tepexcohuite en México. Boletín de La Sociedad Botánica de México, 48, 151. 

7. Grether, R. (1988).

8. Tropicos.org. (2020). Mimosa hostilis (Mart.) Benth. Missouri Botanical Garden.

9. GBIF Secretariat. (2019). Mimosa hostilis (C.Mart.) Benth. Mimosa Hostilis (C.Mart.) Benth.

10. Tropicos.org. (2020). Mimosa tenuiflora Benth. Missouri Botanical Garden.

11. von Martius, C.F.P., Eichler, A. W., Urban, I., et al. (1876). Família Leguminosae (Fabaceae) SubFamília Mimoseae Tribo Eumimoseae Gênero Mimosa L. Flora Brasiliensis. Vol. XV. Part II. Fasc. 70. Coluna 359-360. Publicado em 1-Jul-1876.

12. World Flora Online. (n.d.). Mimosa tenuiflora (Willd.) Poir. World Flora Online.

13. Quatrocchi, U. (2012).

14. Robelo, C. (1912). Diccionario de aztequismos: catálogo de las palabras del idioma náhuatl, azteca o mexicano, introducidas al idioma castellano bajo diversas formas. Versión digitalizada de la Biblioteca Daniel Cosío Villegas. COLMEX. (p. 244).

15. Standley, P. (1922). Trees and shrubs of Mexico. Contributions from the United States National Herbarium. Vol. 23. July 14, 1922. Smithsonian Institution. United States National Museum.

16. Cortéz, P. (2017). Diccionario nahuat-español de la Sierra Nororiental del Estado de Puebla. Tetsijtsillin. Tzinacpan. Cuetzalan. México.

17. Academia Mexicana de la Lengua. (2010). Diccionario de Mexicanismos. Primera edición. Siglo XXI editores.

18. De Souza, R. S. O., De Albuquerque, U. P., Monteiro, J. M., & De Amorim, E. L. C. (2008). Jurema-Preta (Mimosa tenuiflora [Willd.] Poir.): A review of its traditional use, phytochemistry and pharmacology. Brazilian Archives of Biology and Technology, 51(5), 937–947.

19. Camargo-Ricalde, S.L. (2000). / Quatrocchi, U. (2012).

20. GBIF Secretariat. (n.d.). Senegalia bahiensis (Benth.) Seigler & Ebinger. GBIF Backbone Taxonomy.

21. Cardoso da Silva, J.M., Leal, I., Tabarelli, M. (2017). Caatinga: The Largest Tropical Dry Forest Region in South America. Springer International Publisher.

22. Maia-Silva, C., da Silva, C., Hrncir, M., Teixera de Queiroz, R., Imperatriz-Fonseca, V. (2012). Guia de Planas visitadas por abelhas na caatinga. Projeto de Olho na água. 1ª Ed. Editora Fundação Brasil Cidadão.

23. Sampaio, R., et al. (2008)

24. Gaujac, A., Navickiene, S, Collins, M. Brandt, S., Bittencourt de Andrade, J. (2012). Analytical techniques for the determination of tryptamines and β‐carbolines in plant matrices and in psychoactive beverages consumed during religious ceremonies and neo‐shamanic urban practices. Wiley Online Library.

25. Mercante, M. (2015). Religious use if psychoactive substance. Encyclopedia of Latin American Religions. Chapter. January 2015.

26. Camargo-Ricalde, S. L. (2000).

27. Quatrocchi, U. (2012).

28. Centro Educativo Intercultural Femenino Guadalupano A.C. 2010. Manual: Propagación en viveros de plantas de tepezcohuite. INDESOL. Secretaría de Desarrollo Social.

29. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. (1998). Mimosa hostilis. Especies Arbóreas y Arbustivas para las Zonas Áridas y Semiáridas de América Latina. Red Latinoamerica de Cooperación Técnica en Sistemas Agroforestales. FAO.

 
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